domingo, 11 de octubre de 2009

mudanza

Hoy me mudé.
Un rato antes de eso, en la puerta de mi actual ex casa me encontré dos afiches con pinturas japonesas preciosos y me los guardé.
Pensaba en los pósters y en mi potus-que-no-se-murió (que viajaba en una canasta de mimbre) cuando me cansaba de subir las cosas y mirarlas y pensar en ellas, porque es inevitable pensar en ellas cuando están formando parte de semejante paisaje: adentro de una gran caja con ruedas, a plena luz del día, todas juntas.
La verdad es que ellas se portaron muy bien. No hubo problemas de resistencia a los traslados como tamaño excesivo en algún mueble, roturas, etc. Se las veía tranquilas. Eso me tranquilizaba un poco a mí, que no estaba tranquila para nada. Supongo que será porque el día anterior las había estado guardando con bastante dedicación, aprendiendo el arte de la cinta de embalar: hay que acompañarla, hacer que se amolde a las formas despacio. No se la puede dejar que vaya como quiera porque se agarra de todo con desesperación. Es fuerte para ser una cinta. (Para una persona de naturaleza torpe estos son grandes descubrimientos y producen mucho amor hacia la vida)

Después, deslizar todo sobre las ruedas del flete por la cuadrícula de la ciudad.




Habiendo descargado todo ¡por fin! me dormí una siesta que empezó a las 11 de la mañana y terminó a las 3 y media de la tarde. Y como dormí tanto y tan profundamente, tuve un sueño largo y organizado, como una escena de una película. Era una escena de amor entera, con detalles y con pausas, en un salón gigante y vacío. Cuando el protagonista y yo nos besábamos, un montón de gente que no sé bien cómo aparecía empezaba a caminar hacia la salida del lugar pasando por atrás nuestro. Caminaban de manera normal, sólo salían, pero eran tantos y vestidos de tan lindos colores que armaban una coreografía de fondo para el beso.
En la escena siguiente el chico me decía que me iba a mostrar un video en el que se decía que Tom Cruise había puesto una bomba en Nueva York.

Me desperté con un buen humor inusual para un post siesta, y vino Aurelio (ya hablaremos de él) a ronronear y dormir mientras yo tomaba mate y hacía zapping.
Ok.

Ok.

7 comentarios:

la secretaria dijo...

felicidades lu!!
la mudanza cansa pero mirá que sueño poéticos que te trajo

Anónimo dijo...

Entonces tenés que ver esto http://www.youtube.com/watch?v=II2uaRmlQNg . Tiene todos los elementos del sueño.

Además es mi escena favorita de una de mis películas favoritas.
Es mi sueño favorito.

te quiero

pau.-

Anónimo dijo...

es un hecho: me enamorás.
m.-

iba a poner "te amo" y me pareció mucho. pero después me acordé de los post de la caca, y reí. entonces:

es un hecho: te amo.
m

todos contentos.

Juan Panno dijo...

copados los fleteros?
perdón que no fui, me dormí a las seis de la mañana.

el coso dijo...

gracias secre gracias!!

es hermoso pau! mi sueño era en un salón asi pero todo negro. qué hermosos los vestidos de ellas, no?

m.-: jaja, qué caca, la de los gatitos? yo también te amo, ay, qué confesiones fuertes, desde ayer!!

john: todo bien jermano. los fleteros no eran copados!! me preguntaban mucho por qué estaba sola y por qué me mudaba, y de qué me estaba escapando. ufff. por suerte llegué y estaban papá, estela y alberto, el mejor portero del mundo.

cajadegoma dijo...

no se què es mas lindo, si lo del sueño con Tom Cruise o los 2 Ok del final.

el coso dijo...

je. gracias, goma.