domingo, 13 de septiembre de 2009

No quiero que mañana sea lunes. No quiero en serio, habrá algo que se pueda hacer?

Mi capacidad de atención se fue, se las tomó.
Está en la costa y me dejó a mi con un montón de cosas que hacer.
Me parece pésimo.
Me pega un llamado desde un locutorio de Gesell y me dice que la 3 está re vacía y que escucha música con auriculares sentada en un médano, que el viento del mar es tan lindo siempre, uno se olvida, la inmensidad y uno tan chiquito, todo se relativiza y se revitaliza, y que a pesar de la humedad tiene el pelo bárbaro porque esas cosas tienen que ver mucho con el estado de ánimo.
¿Y para qué me cuenta todo esto? Para que la envidie. Porque no es de buena onda, es para que la envidie.
Y encima me dice que yo tendría que estar allá. Ella sabe que ahora no puedo irme a la costa.
Le digo ajá, ajá, ah qué bueno eso...sí no puedo ir, viste? te acordás que te dije que tengo que hacer un montón de cosas? Sí, mañana es lunes, sí dale, un besito, saludá al mar de mi parte.
No quiero pelear, no estoy para peleas.

2 comentarios:

la secretaria dijo...

rrrrrrrrrrr
hay que trabajar al lunes para ablandarlo
hoy me levanté más temprano sólo para entender QUE ONDA
te digo que hay que tratarlo como si fuera miércoles, jueves


eeeeeeeeh, tu capacidad de atención no estará con la mía? allá en gesell? NO VOLVIÓ TODAVÍA

el coso dijo...

ja, es buena la imagen de trabajarlo para ablandarlo. yo no sé, mirá. pensé que la mía había vuelto pero no. deben estar ahi juntas en la 3 comprando anteojos de sol.